DIOS PROVEERA!

06/03/2022

DEVOCIONAL DIARIO

Isaac le dijo a su padre Abraham: "¡Padre mío!" "Sí, hijo mío", respondió Abraham. Isaac preguntó: 

"Aquí están las brasas y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?

" Abraham respondió: "Dios mismo proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío". Y los dos continuaron caminando juntos.


Génesis 22:7-8 


- Estos versículos narran un tiempo de gran calvario que pasó Abraham con su hijo Isaac. Es la conocida historia en la que Dios prueba la fe del patriarca pidiéndole que le entregue a su amado hijo. Ciertamente fue una prueba sin paralelo, pero fue solo una prueba, porque Dios no quería que el niño muriera. Abraham probó que tenía fe y obedecía al Señor en todo. Sabía que Dios, que dio al hijo prometido, es fiel y si es necesario resucitaría al niño o proporcionaría el cordero para el sacrificio. Y así sucedió: ¡Dios proveyó! Y también en tu vida, ¡Él proveerá! 

- Como esta historia, a veces se prueba nuestra fe. Y, aún sin entender las circunstancias, necesitamos confiar en el Señor, porque a través de las luchas que enfrentamos aprendemos a depender más de Él. El empleo, el cuidado de la salud, los recursos materiales, la ropa, etc. son todas necesidades importantes, pero busca primero el Reino de Dios y su justicia (Mateo 6:31-33). ¡Apoye completamente su fe en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, porque Él suplirá todas sus necesidades, en Cristo, para Su gloria! ¡Por fe, 


Dios proveerá!

- ¡Confía en Dios completamente! Él es fiel y guarda Su Palabra.

- Ora y pon toda tu vida al cuidado del Señor.- Dios proveerá lo que necesites. Esto no siempre es compatible con lo que tú quieres que Él haga.

- Descansa en la provisión de Dios, pero trabaja y aprovecha las oportunidades que Él pone delante de ti.

- Busca la guía constante en la Palabra de Dios. Él proporciona la sabiduría que necesita para tomar las decisiones correctas.


A orar: Señor Dios, quiero darte gracias, porque Tú, Señor, me has cuidado. Incluso con dificultades, creo que tienes el control de mi vida. Proporciona lo que realmente necesito, no lo que quiero. Ayuda también a mi familia, a Tu Iglesia, a mis hermanos en Cristo y amigos en sus necesidades diarias. ¡Bendice a nuestro país y suple las necesidades de nuestro pueblo, Señor! Dame sabiduría para administrar bien los recursos que el Señor me da. Abre puertas, Padre, y haz tu voluntad en mí. ¡En nombre de Jesús! Amén.